A Futaba Igarashi no le resulta fácil que la tomen en serio como mujer de negocios cuando su senpai, Harumi, la trata como a una niña. Sus días nunca son normales, ni en el trabajo ni fuera de él, con todas las travesuras que se le presentan en la vida. A medida que se suceden los contratiempos, se dará cuenta de que se está acercando cada vez más a su bocazas de senpai. Quizás Futaba sienta más de lo que deja entrever, pero una cosa es segura: ¡sigue enfadada!
(Fuente: Funimation)