Dos hombres acaban de llegar a un lugar conocido como Quindecim y no recuerdan cómo han llegado hasta allí. Inmediatamente les recibe una joven que les acompaña a un pequeño bar, donde les espera un camarero. Se les dice que tendrán que participar en un juego, elegido al azar mediante una ruleta, y que no podrán marcharse hasta que este haya terminado; si se niegan, las consecuencias serán nefastas. Además de las reglas del juego, se les indica a los dos hombres que jueguen como si sus vidas estuvieran en juego.
El juego elegido es el billar. Pero hay más en juego que simplemente meter bolas en las troneras, ya que los dos están a punto de descubrir que el resultado podría significar la vida o la muerte.
Death Billiards es una de las cuatro obras de anime que recibieron cada una 38 millones de yenes (unos 480 000 dólares estadounidenses) del «Proyecto de Formación de Jóvenes Animadores 2012». Al igual que en 2010 y 2011, el grupo de trabajo de animación recibió 214,5 millones de yenes (2,65 millones de dólares) de la Agencia de Asuntos Culturales del Gobierno japonés, y distribuyó la mayor parte de esos fondos a estudios que forman a jóvenes animadores en el puesto de trabajo.