Con una vida truncada por una enfermedad con sólo 39 años, Machio Hiraku sabe que no debe dar por sentado las simples bendiciones. Cuando una figura divina le da la oportunidad de vivir de nuevo, Hiraku sólo tiene el más simple de los deseos para su nueva vida: estar sano, vivir en paz, hablar el idioma local y pasar sus días en una granja idílica. El aire fresco, el sol, el trabajo honesto y la buena compañía se combinan para formar la existencia feliz y pacífica con la que Hiraku siempre ha soñado.
(Fuente: HIDIVE)