Santa Cecilia es muy querida por los vecinos del pueblo: no solo es elegante y serena, sino que comparte con generosidad su sabiduría con todos aquellos que la buscan. Eso sí, hasta que se marcha el último de ellos, momento en el que ¡se vuelve totalmente desesperada! Solo el pastor Lawrence consigue que la santa mantenga la compostura suficiente para cumplir con sus obligaciones... y, aunque ella pueda ponerlo a prueba, ¡todo forma parte de su trabajo diario!
(Fuente: Kodansha USA)