La repentina muerte de su novio en un trágico accidente aéreo le rompió el corazón a Kurumi. Obligada a seguir adelante sin su amado Hal, cayó en una existencia solitaria y sin alegría. Kurumi había perdido la fe en el mundo, pero un brillante científico ideó un plan para recuperarla. Al fusionar tecnología futurista con el equivalente binario de las emociones humanas, crearon un sustituto robótico ultrarrealista para ocupar el lugar de Hal, y sacar a Kurumi de su caparazón de soledad.
Aunque al principio se resistió, esta belleza destrozada cedió poco a poco a sus sentimientos de añoranza y encontró consuelo en la compañía de un robot. Aunque su vínculo único se hacía más fuerte con cada día que pasaba, Kurumi y Hal pronto descubrirían que nada en su historia de amor artificial era lo que parecía.
(Fuente: Funimation)