Hinako vive sola junto al mar, vagando tranquilamente por la vida después de perder a su familia hace años. Un día, una sirena llamada Shiori la salva de un monstruo y le dice que ha venido a comérsela, aunque todavía no. Hasta entonces, Shiori permanecerá a su lado y la mantendrá a salvo. En ese momento, una profunda esperanza surge en Hinako: tal vez esta chica finalmente pueda concederle el final que ha estado esperando.