En algún lugar del vasto mar de Internet, hay una página web a la que solo se puede acceder al dar la medianoche. Conocida como «Jigoku Tsushin», se rumorea que, si publicas allí un rencor, aparecerá la «Jigoku Shoujo» y arrastrará al que te atormenta al infierno. Se sabe muy poco sobre la chica; lo único que sabemos con certeza es que vive con su abuela, igualmente enigmática, que tres muñecas de paja mágicas la acompañan y sirven, y que cada vez que una publicación en el Jigoku Tsushin la conmueve, se convierte en la Jigoku Shoujo.