Maaka Karin proviene de una familia de vampiros que vive en Japón, pero ella no es una vampira normal. Se supone que los vampiros suelen beber la sangre de sus víctimas, pero Karin padece una afección que hace que su cuerpo produzca cantidades excesivas de sangre. Aproximadamente una vez al mes, tiene que deshacerse del exceso de sangre dándosela a sus «víctimas». Pero, de alguna manera, se las arregla para ir al colegio como cualquier otra chica de su edad.
Bueno, las cosas están a punto de complicarse. Cuando un nuevo alumno, Usui Kenta, se traslada a la clase de Karin, ella empieza a producir cantidades inusualmente grandes de sangre, casi como si fuera una reacción a su presencia. Y lo que es peor, él descubre la verdadera naturaleza de Karin...