Últimamente, Taito ha estado muy somnoliento y no deja de soñar con una vampiresa que dice haberle dado su «veneno». A veces, incluso le parece oír su voz cuando está despierto. Pero tras sobrevivir a un accidente que debería haberle matado, el mundo de Taito cambia radicalmente y se da cuenta de que sus sueños son más reales de lo que pensaba.